Draco maledicte: Manual del Ego y para asesinar al Ego. (4)
Publicado por zeptymuz352 en mayo 8, 2011
“Sería muy simpático que existiera dios, que hubiese creado el mundo y fuese una benevolente providencia; que existieran un orden moral en el universo y una vida futura; pero es un hecho muy sorprendente el que todo esto sea exactamente lo que nosotros nos sentimos obligados a desear que exista.”
Sigmun Freud
Cuarto precepto:
Te delego mis responsabilidades porque no quiero, no deseo hacerme cargo de ellas.
No me enseñaste nada; es más, no me has enseñado a hacer nada pero si me exiges que lo haga.
¿Qué cosa quieres que haga? No lo sé, no lo sé; ¡no lo sabes tú tampoco!
Supongo que tus ansias de “reconocimiento” así lo desean; y lo entiendo. Bueno, más bien: te compadezco.
Compadezco el hecho de que no me permitas convencerte de que ¡somos nada!
De que somos algo más o menos lo mismo que una ausencia.
¡Sí! Te hablo a ti: o sea, a mí mismo, a ti, a mi “otro yo”… ¿Hasta cuándo entenderemos? Te lo pregunto y pluralizo… dame una respuesta, aquí ¡y ahora!
(No hay respuesta, no existe, jamás la responderás y aquí seguimos los dos; juntos, detestándonos siempre ¡sumando malditas ausencias!).
